Alessia Cueva y Camila López

10mo EGB

Diciembre 15 de 2025

Más allá de la belleza de Betty

Yo soy Betty, la fea es una telenovela colombiana creada por Fernando Gaitán y producida por RCN. Se emitió por primera vez entre 1999 y 2001. La historia sigue a Beatriz Pinzón Solano, una economista muy inteligente y preparada que debido a su físico poco atractivo se enfrenta a varios problemas para conseguir un trabajo. Finalmente, es contratada por la famosa empresa de modas Ecomoda como secretaria del presidente Armando Mendoza. La trama nos muestra la vida de Betty en un entorno lleno de estereotipos, donde toda su educación y ética no encajan. La historia de Beatriz nos permite observar cómo los estereotipos de género influyen en la manera en que una mujer es percibida y valorada en la sociedad, y lo que la hace un personaje ideal para este análisis.

Beatriz es inicialmente presentada con una apariencia para nada elegante. Usa lentes, tiene cejas gruesas, brackets y peinados viejos que no le favorecen. Su ropa suele ser muy holgada, utiliza vestidos largos con medias y patrones llamativos. Sus gestos son muy torpes y está encorvada todo el tiempo. Su apariencia está diseñada para encajar en todo lo que se considera que es poco atractivo, lo que la ha llevado a ser objeto de burla para todos e incluso a normalizar el maltrato que recibe, dejándola con la mentalidad de que, por cómo luce, se va a quedar sola o la van a rechazar.

Más allá de su físico, Beatriz sobresale por su inteligencia y por su preparación académica. Desde el comienzo, ella demuestra su gran conocimiento en las finanzas y economía, lo que la convirtió en alguien clave dentro de Ecomoda. Vemos que, gracias a sus cálculos y estrategias financieras, la empresa se pudo mantener a flote después de todos los momentos críticos que sufrió. Por ejemplo, cuando la empresa estaba enfrentando este tipo de problemas económicos, Betty diseñaba informes financieros que daban soluciones para evitar la quiebra, mostrando así sus capacidades y su valor real ante los ejecutivos.

Otro rasgo destacable en Betty es su lealtad hacia Armando, el presidente de Ecomoda, y a la misma empresa. Betty, aunque es menospreciada por su apariencia, se muestra siempre comprometida a con su trabajo y con quienes depositaron su confianza en ella. Esta lealtad se reflejó cuando descubrió que Armando, junto a con Mario Calderón, la estaban usando para salvar su compañía durante la crisis económica. Y aunque ella se sentía engañada y enojada, decidió maquillar por última vez el balance financiero para no dejar mal a Armando y proteger la empresa. 

Además, durante este tiempo, Betty desarrolla sentimientos por Armando. Su enamoramiento nace de su cercanía en el trabajo y de la confianza que ella le tenía a su jefe, aunque muchas veces él la trataba de mala manera, le gritaba y se aprovechaba de su lealtad. Esta relación entre estos personajes refleja cómo Betty, a pesar de ser brillante y fuerte, también tiene momentos de vulnerabilidad, en donde se muestra sensible y frágil ante los demás. 

Cabe a recalcar lo importante que termina siendo la relación entre Betty y Armando en la novela. Aunque al inicio él la utilizó y no la trató con respeto, con el tiempo aprende a reconocer su inteligencia y su valor. Para Betty, ese amor llegó a significar dolor, pero también un proceso de transformación personal, en el que descubre que se merece ser valorada por cómo ella es y no por cómo se ve.

Con esto podemos afirmar lo única y fascinante que es la representación de Betty. Por un lado, su presentación refuerza los estereotipos acerca de la importancia y valor de las mujeres basado en su físico, en lo laboral o incluso en la sociedad en general. Luego, eso cambia y se cuestiona ese estereotipo al mostrar que hay una personaje que es muy inteligente, capaz y respetuosa y que no necesariamente entra a los cánones de belleza. Este contraste se hace evidente al compararla con otros personajes de la novela, como Patricia y Marcela, quienes, siendo atractivas, suelen ser más valoradas por su apariencia que por sus capacidades. De hecho, Patricia fue contratada en Ecomoda por eso, por su atractivo y no tanto por sus capacidades; mientras que Armando, aunque se centraba principalmente en la belleza, con el tiempo aprende a reconocer la inteligencia y lealtad de Betty.

Es importante recalcar que esta novela puede tener diversas repercusiones en la audiencia. Podría ayudar a reforzar la idea de juzgar el físico. Pero tiene un desarrollo positivo que apoya a los que no se sienten representados por los estándares actuales de belleza, enseñando que hay cosas más importantes que el aspecto físico que te hacen destacar más como persona. Además, promueve la idea de que la educación y la ética benefician más que lo superficial. Y por más que el tema principal sea el estereotipo, creemos que la parte importante y única es cómo se utiliza para reflexionar sobre nuestros propios prejuicios.

Más allá de la belleza de Betty

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