Galo Narváez

9no EGB

Diciembre 15 de 2025

Homo Barbaris: Perdiendo la humanidad

¿Alguna vez te has preguntado cómo reaccionarían las personas en situaciones de crisis mundial como las que se ven en las películas? Pues yo sí, y un muy buen ejemplo para entenderlo es el caso de la radionovela la Guerra de los mundos que fue transmitida en Quito, en relación con la broma radial sobre el mismo libro en Nueva York. Por eso voy a comparar ambos elementos. Para tener los conceptos claros, la barbarie se refiere a la pérdida de la humanidad. Generalmente, los humanos sacan a la luz su verdadera naturaleza egoísta cuando hay momentos de crisis y su vida peligra, haciendo lo que sea para sobrevivir. En ambos casos la gente se desesperó, por lo tanto voy a comparar esto: el nivel de barbarie de los estadounidenses y los ecuatorianos. Esto es de gran importancia porque nos permite comprender el comportamiento humano en situaciones críticas.

El primer caso ocurrió en Nueva York en el año 1938, la noche del 30 de octubre. El locutor de radio, Orson Wells, elaboró una broma radial en la que recitó un fragmento de la Guerra de los mundos, como si los estuvieran invadiendo los marcianos. La gente reaccionó de manera negativa, creyendo que todo era real. Las calles se congestionaron, la gente huyó de sus hogares con todos los víveres que podían en cajas y llamaban a la policía y a familiares.

Sorprendentemente, en Ecuador, once años después de haber visto el caos que generó una broma como esta en el primer mundo, a Leonardo Páez, compositor, poeta, locutor, cantante, actor, autor y guionista, se le ocurrió replicarla en el Ecuador. La noche del 12 de febrero de 1949, la Radio Quito transmitía un pasillo famoso hasta que se interrumpió con un mensaje de alerta que decía que los marcianos estaban aterrizando en Latacunga. En paralelo, y de vez en cuando, pasaban un comercial auspiciando un refresco popular. En este caso, la gente se desesperó mucho más. Algunos se suicidaron por la misma, otros corrían a las iglesias a confesarse y las parejas jóvenes se iban a casar para al menos morir como esposos. Cuando todos se dieron cuenta de que era una broma, se armó un revuelo y quemaron la estación radial matando a ocho inocentes.

Después de comparar ambos casos, puedo decir que tanto los ecuatorianos como los estadounidenses no pudieron discernir entre la ficción y la realidad en esa época. El mundo acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial y vivía una etapa de grandes descubrimientos y avances científicos, por lo que todo les parecía posible a todos. Sin embargo, podemos decir que los ecuatorianos fueron mucho más salvajes. Por último, espero que esta comparación les ayude a entender mejor el comportamiento humano en momentos de crisis.

Homo Barbaris: Perdiendo la humanidad

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to top